Es tan difícil, escribir sobre los colores de la vida y sus
matices, pero a veces es nuestra única solución de desahogo, ante la indolencia
y el desamor
Por eso escribo sobre
estos temas con el deseo que no
le pase a nadie más. Mi texto en esta
ocasión es:
Buscando camitas para
mis nietos,
El que ha seguido mi blog,
tiene antecedentes de todo lo que como abuela me ha tocado, como algunas veces
expreso vivo: “ entre coles y lechugas”. Y nunca me he rendido, camino entre
piedrecitas y sigo adelante.
Mis nietos duermen en el suelo al igual que su madre. No quiero hablar de la
madre porque duele y no lo puedo remediar quizás tuviera remedio pero no me lo
han dado nunca los que me pudieron ayudar.
PERO Y MIS NIETOS
estos ya llevan años viviendo una situación difícil que nosotros los abuelos maternos
hemos paliado todo lo que hemos podido, No voy a comparar a mis nietos
con los niños del mundo, porque tengo la
capacidad suficiente para saber que hay
niños que viven en circunstancias peores. Comparar a veces es justificar lo mal hecho y lo mal
interpretado. Por ello no lo voy a hacer.
Mis niños son niños cubanos,
donde un niño es sagrado, pero en lo
recóndito de cada casa hay un universo que se desconoce. El padre de mis
nietos es uno de esos hombres que
realizan misiones internacionalistas, no
es médico , pero si muy vinculado y su profesión es quizás una de
las más nobles, físico nuclear que aplica sus conocimientos a la medicina Qué maravilla!!!. Alguna vez escribí que
nuestros compañeros en misión eran el asta de mi bandera cubana y así lo creo ,
pero también reconozco que en esa asta en algunas porciones hay comején, por decirlo en un sentido
figurado.
Y por qué digo esto, porque estos padres de mis nietos son
divorciados , y ella desgraciadamente dejó de ser cómo era, por decirlo de
alguna manera. Y ese padre quiere ignorar esto y lo logra siempre. Vuelto a
casar, con cinco hijos encima de sus hombros.
Estos son los más necesitados y los más
ignorados. Se cumple la ley, pero no el amor. , Compró , gracias a su misión, indudablemente
necesaria, todo lo que necesita un buen profesional
, y lo puedo entender. Pero lo que no puedo entender es que
no compre camas para sus hijos o
los ayude a mudar desde donde vivían y adónde los llevó en un momento
determinado, para traer sus lugares de
dormir la cama matrimonial que tenían y
el sofá viejo de sus bisabuelos.
Entonces me pregunto he
de quedarme callada, y seguir resistiendo ,ante la injusticia. No puedo. He de alzar mi voz , no nos respeta, y sobre
todo no los respeta a ellos. La madre en
su indolencia inconsciente, no se percata, no alza su voz. De noche cuando voy a mi cama sin colchón para
que tengan dónde dormir desde hace años,
ruego para que la vida nos ayude.
NO tenemos dinero, no podemos con nuestros precarios
salarios resolver la situación, todo se invierte en comida sobre todo para
ellos.
Los amigos han sido
más que buenos, pero el problema subsiste y a veces, por supuesto siente uno el
rechazo de las personas para la cual este no es su problema., aunque
incluso se solidarice con el problema.
Los niños no son conscientes y es absurdo y dañino
hablarles mal de su padre. Estamos en Invierno, por suerte en Cuba no es
tan fuerte, pero el frío se siente. La niña duerme en un colchoncito de cuna a
rente del piso, y el varón porque ya ese
no le sirve duerme en el colchón más grande
en el piso , ya estuvo enfermo de la garganta y ella de un virus, se
levantan y estornudan No quiero se enfermen más. Qué hago no alzar mi voz. Su padre es uno de los que era subdirectores del Hospital Almejeiras,
Me han dicho que es el jefe de la misión en Ecuador.
Caramba, me alegra por los ecuatorianos, pero y mis
nietos y sus camas ???????
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SOLO LES PIDO COMPRENSIÓN, SE QUE NADIE VA A SER IRRESPETUOSO.